Date

09 de May 2012

Hacia la competitividad de Bogotá

  • La capital colombiana podría seguir los pasos de ciudades como Barcelona, Sao Paulo, San Diego y Toronto que han hecho apuestas de renovación urbana ligadas a proyectos ambiciosos de desarrollo para impulsar su economía.
tag_bogota_general2 (3).png

Portafolio. 09(05/2012

Bogotá y Cundinamarca son el motor de la economía nacional, con el 33% de la producción nacional y más de 245 mil compañías. Reconocida como la octava mejor ciudad para hacer negocios en América Latina (de acuerdo con América Economía 2011) y la cuarta ciudad del futuro de la región (según FDI Magazine), Bogotá evidentemente ha tenido mejoras importantes en clima de negocios, competitividad y niveles de seguridad.

Por otra parte, Bogotá sobresale en el ámbito nacional por sus capacidades en ciencia y tecnología, como lo demuestran los indicadores del Observatorio Colombiano de Ciencia y Tecnología: representa el 43% de la inversión total en I+D del país, consolida cerca del 51% de las actividades de ciencia, tecnología e innovación, y cuenta con más de 2.000 grupos de investigación activos.

En los últimos años, gracias a una mejor percepción del entorno para hacer negocios y una estrategia focalizada de atracción de inversión liderada por Invest in Bogota (la agencia de promoción de inversión de Bogotá región), la ciudad ha sido receptora de inversiones en sectores de alto valor agregado, generadores de empleo, que impulsan la transferencia de tecnología y el crecimiento, atrayendo nuevas compañías en sectores como tecnologías de la información, servicios offshore, desarrollo de contenidos digitales, videojuegos y animación digital, servicios relacionados con la industria de hidrocarburos, servicios profesionales, cosméticos, dotación médica, agroindustria, entre otros.

En ese sentido, Bogotá es, sin duda, la principal receptora de inversión extranjera directa de valor agregado del país con una porción de 78% de la inversión no petrolera acumulada entre 2002 y 2011.

El sector de mayor participación es el de servicios con cerca de 70% de la inversión, donde se destacan los servicios financieros, transporte, hotelería y comercio, y servicios personales y empresariales.

Las ventajas comparativas que tiene Bogotá para el desarrollo de los servicios de alto valor agregado y de centros de investigación, desarrollo e innovación están ligadas en gran medida a la disponibilidad del talento humano calificado; la capacidad de trabajo articulado entre universidad-empresa-Estado, liderado por entidades como la Cámara de Comercio de Bogotá y Connect Bogotá Región; la infraestructura de laboratorios y centros de desarrollo tecnológico existentes; alnúmero de investigadores y/o programas educativos de maestrías y doctorados, y la diversidad de la población que se encuentra en la ciudad.

No obstante las fortalezas de la ciudad, el potencial de aumentar la llegada de inversiones en sectores que impulsan la innovación, el conocimiento y la tecnología se ve limitado por los altos costos de arrendamiento y la falta de oferta inmobiliaria adecuada para ese tipo de industrias.

Si la ciudad contara con un parque o distrito tecnológico o una ciudadela de la innovación se podrían contrarrestar estas limitaciones, y se dinamizaría el desarrollo de la innovación como uno de los ejes para generar crecimiento en el país.

La capital colombiana podría seguir los pasos de Barcelona, Sao Paulo, San Diego y Toronto que han hecho apuestas de renovación urbana ligadas a proyectos ambiciosos de desarrollo para impulsar su economía y generar oportunidades de trabajo productivo articulando la estrategia de renovación urbana en torno a la economía de la innovación y el conocimiento.

En ese sentido, el desarrollo de una ciudadela de la innovación podría constituirse en un gran macroproyecto de ciudad que articule y asocie actores públicos, privados y la academia, en beneficio del desarrollo de la ciudad-región.

Vale la pena resaltar que algo de esta naturaleza es lo que se planteó dentro del Nodo de Innovación definido en el Proyecto Innobo, macroproyecto liderado por la Cámara de Comercio y Corferias, y apoyado por el Distrito.

El desarrollo del Nodo de Innovación podría convertir parte del Anillo de Innovación en una ciudadela del conocimiento mediante la localización de industrias innovadoras de alto valor agregado, que además de propiciar aglomeraciones productivas y sinergias entre empresas grandes, medianas y pequeñas, impulsaría la consolidación de un ecosistema de innovación en la ciudad y mejoraría las ventajas competitivas y comparativas.

Ciertamente, el proyecto atraería jugadores internacionales estratégicos que dinamizarían la transferencia tecnológica, quienes a su vez impulsarían los encadenamientos productivos y el posicionamiento internacional de Bogotá.

Además, la ciudad estaría en capacidad de generar nuevos empleos de alto valor agregado y capitalizar así la disponibilidad de más de 94.000 graduados al año y más de 2.300 programas académicos de educación superior.

La puesta en marcha de esta ciudadela ciertamente involucraría el desarrollo de infraestructura adecuada para empresas con alto componente de conocimiento, incluyendo soluciones de vivienda, salud, educación, zonas verdes y espacios de recreación.

Estamos seguros de que con la nueva ley de Alianzas Público Privadas (APPs), impulsada por el Gobierno Nacional, la ciudad puede determinar el modelo de gestión más adecuado que le permita articular recursos públicos y privados para asegurar la financiación del proyecto, el desarrollo de un plan maestro, su ejecución y sostenibilidad en el largo plazo.

Este podría convertirse en el referente para el desarrollo de un modelo de gestión que permita optimizar el diseño y renovación de espacios estratégicos de la ciudad, potencializando su vocación económica.

Adriana Suárez Pardo

Directora de Invest in Bogota